Una nueva era

Temperley se sacó la mufa como local, volvió a ganar en el Alfredo Beranger después de más de 4 meses y consiguió el triunfo por 3-1 ante Santamarina de Tandil en el bautismo de la dupla Quiñonez-Aguirre en casa. Franco Toloza, Agustín Allione -de penal- y Diego Chavez, marcaron los goles del Gasolero. Otra actitud, mucha entrega y una nueva etapa en marcha.

La foto de la noche se sintetiza en un instante: la arenga que propusieron (luego del calentamiento) los entrenadores Cristian Quiñónez y Gastón Aguirre a los 18 jugadores que formaron parte de la delegación para conseguir el triunfo por 3-1 ante Santamarina de Tandil. Y ese aplauso del público cuando partían rumbo al vestuario sintetiza el cambio de ánimo, la vuelta de página (del hincha, del jugador y de todo el mundo gasolero) y las ganas de que comience a escribirse una historia bien diferente.

En los primeros veinte minutos, el Cele salió a comerse crudo a su rival: presionó, ahogó, jugó e intentó conseguir rápido la ventaja en el marcador. Temperley exhibió a un Pumpido bien luchador y a un Toloza muy movedizo por todo el frente de ataque, con Allione y Reinhart como creadores, pero también con compromiso para marcar y sumarse al 4-4-2 junto a Pittinari y Gallegos. Y a los 12′ tras una gran maniobra de Pedro Souto por izquierda, llegó el pase para que Toloza anticipara al arquero visitante e hiciera delirar a todos con el 1-0 parcial.

Sin embargo, el buen rendimiento del Gasolero entró en un impasse cuando el referí Rodrigo Rivero cobró penal para Santamarina por mano de Bojanich a los 25′. Y el histórico Martín Michel lo cambió por gol, con gran definición cruzada al palo derecho de Matías Castro. Los veinte minutos restantes exhibieron a un Celeste algo confundido, más parecido al de las viejas actuaciones como local.

En el segundo tiempo, otra vez Temperley salió con hambre a buscar el partido. Tal vez sin las mejores ideas, pero con ímpetu. Así, llegó a los 7’ST el penal a favor cuando Rivero vio falta de Barsotini sobre Toloza: Agustín Allione lo ejecutó con violencia y precisión, bien arriba, para sacudir las redes defendidas por Nicolás Temperini y poner el 2-1 parcial. Luego, llegaron los cambios (a tiempo) de la dupla con la decisión de hacer ingresar a Agustín Toledo por Pittinari (estaba amonestado, aunque cumplió una aceptable labor) y a Diego Chávez (de gran ingreso, como en Rafaela) por Gallegos. El ex Colegiales y Ferro, justamente, sería el encargado de sentenciar el 3-1 definitivo luego de que Temperini le tapara el gol en primera instancia, pero el rebote lo capturó «Toto» Reinhart (el mejor de la noche) y volvió a asistirlo para que Chavez pudiera sellar el resultado.

Aire fresco para el Cele, tres puntos que traen tranquilidad de cara a una visita complicada a Caseros frente a Estudiantes de Buenos Aires, un triunfo que además empieza a traer certidumbre respecto al futuro. ¿Será confirmada la dupla Quiñonez-Aguirre en breve? Las sonrisas, los puños apretados después de tanto tiempo en casa, el ánimo del plantel y de los hinchas, seguramente juegan a favor de la causa para los hombres de la casa.

Pepe Tricanico

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