Un aplazo…

Temperley empezó bien, pero terminó muy mal ante Estudiantes. De un primer tiempo donde llegó y tuvo situaciones, a un segundo para el olvido dónde se dejó llevar por el fastidio que generó el tendencioso arbitraje de Sebastián Zunino. A Estudiantes le alcanzó con poquito para subirse a la punta de la Zona A.

Más allá del polémico arbitraje de Sebastián Zunino, que le dió a favor un penal dudoso y una expulsión al rival, el Gasolero no pudo con Estudiantes de Buenos Aires porque se encontró, nuevamente, con limitaciones propias. Temperley cayó por la mínima con el gol de penal que convirtió Ruiz Gómez a los 21 del primer tiempo.

En esa primera mitad Temperley mereció más: tuvo tres situaciones claras de gol con un remate de Vivanco donde respondió bien Saracho y en el rebote Colzera volvió a probar al arquero que la salvó con ayuda del palo. Luego del gol de Ruiz Gómez, tendría otras dos con tiros libres bien ejecutados por Colzera.

El árbitro Zunino cobró un «penal de VAR» para el visitante sobre una supuesta falta de Colzera sobre Bolzicco: Ruiz Gómez se hizo cargo Papaleo para el otro palo y a cobrar. Y en el segundo tiempo, expulsó a Vivas en una falta que era solo para amarilla.

El Gasolero hizo un segundo tiempo muy malo: no jugó, no intentó, entró en la fricción de los jugadores rivales casi sin situaciones, y terminó intentando centros a delanteros que nunca pudieron superar a la ferrea defensa de Estudiantes.

Una segunda mitad para el olvido. Estudiantes se llevo mucho premio haciendo muy poco y sacando provecho del tendencioso arbitraje de Zunino. Temperley, hoy, aplazó….

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