El semillero Celeste

Desde principios de septiembre, Temperley comenzó a entrenarse en el club con el objetivo de seguir luchando por un ascenso a Primera División. Al mismo tiempo, dentro del plantel Gasolero hay un grupo de juveniles que también quieren ser protagonistas con la camiseta del Cele.

Para comenzar, debemos saber que desde que Temperley volvió a entrenarse en el club, son 30 los jugadores que semana a semana participan de los entrenamientos. Sin contabilizar al capitán Federico Crivelli y Nicolás Demartini, son diez los futbolistas surgidos de las divisiones inferiores del Gasolero que buscan ganarse un lugar en la consideración de Walter Perazzo y su cuerpo técnico.

De atrás para adelante, como si lo tuviéramos que parar dentro de un campo de juego, hay que empezar mencionando a los arqueros Lautaro Maldonado y Matías Tavoliere (ambos categoría 2001). Maldonado, que realizó su primera pretemporada en enero del 2018 en Necochea y que conoce todos los rincones del club, ya que defiende la camiseta de Temperley desde el baby fútbol, es uno de los principales juveniles que de un tiempo a esta parte viene entrenando con el plantel de Primera. Mientras que Tavoliere, después de su paso por Victoriano Arenas, comenzó a ser uno de los arqueros del plantel Gasolero luego de la salida de Matías Castro y le tocó estar en la pretemporada en Tandil, en enero de este año 2020. El año pasado, el arquero tuvo un momento glorioso en la final ante Camioneros, ya que en la tanda de penales, contuvo el último penal para que la quinta división de Temperley pueda gritar campeón.

Además de Federico Crivelli y Joaquín Papaleo: Lautaro Maldonado y Matías Tavoliere son los otros dos arqueros que integran el plantel de Temperley.

Cristian Hermosilla (categoría 1999) fue otro de los futbolistas que en enero de este año logró viajar a Tandil para realizar su primera pretemporada, aunque desde el año pasado participa de los distintos amistosos con el plantel de Primera. Su posición natural es el de lateral derecho, pero tiene una gran proyección para pasar al ataque y terminar las jugadas, ya que maneja ambos perfiles. Siguiendo con los defensores, nos encontramos con Lucas Mulazzi (categoría 1999), zaguero central que logró debutar con la camiseta de Temperley en la última fecha de la Primera Nacional 2018/19 ante Platense. En diciembre del año pasado, Mulazzi fue cedido a préstamo al Elche de España, equipo que por ese entonces militaba en la segunda división y que le sirvió como experiencia al jugador para poder sumar minutos en el fútbol español, para volver a Temperley con un poco más de rodaje.

Franco Díaz (categoría 2000), sueña en un futuro ser el dueño del mediocampo en su posición de volante central, aunque se puede adelantar unos metros para generar un poco más de juego como los típicos enganches que escasean en nuestro fútbol argentino. Desde que realizó su primera pretemporada en enero de 2019 en Baradero, Díaz participó en varios amistosos con el primer equipo.

Matías Sosa, Cristian Hermosilla, Quimey Gaitán, Franco Ayunta y Matías Tavoliere en su primera pretemporada con el Cele en Tandil (Enero 2020 – Prensa Temperley).

Si levantamos la cabeza y miramos para el extremo derecho del mediocampo, nos vamos a encontrar con Matías Sosa (categoría 2001) y Gastón Paredes (categoría 1998). Ambos jugadores también se desempeñan como delanteros. Paredes firmó su primer contrato con Temperley en junio de 2019 y en los últimos días el club se lo extendió hasta diciembre de 2020. Los dos buscan sus primeros minutos en Primera, como Matías Sosa que declaró en El Show de Temperley: “Desde los 10 años que estoy en el club y todos los pibes que estamos en el plantel queremos demostrar lo que sabemos para poder ganarnos un lugar en el equipo, todos sabemos que la camiseta de Temperley se tiene que transpirar”.

Enzo Salas, Gastón Paredes y Franco Díaz entrenando en las instalaciones del club. (Fotos: Ezequiel Morales).

Los delanteros surgidos del semillero del club que se encuentran entrenando con el plantel, tienen la linda particularidad de que ya cumplieron “El sueño del pibe”, el de debutar en Primera. En primer lugar hay que mencionar a Franco Sosa (categoría 1999), tal vez uno de los juveniles más conocidos por la gente de Temperley, ya que Ricardo Rezza lo hizo saltar a la cancha con la camiseta del Cele con tan solo 15 años, en la última fecha de B Nacional 2014. Además, Sosa se dio el gusto de convertir un gol en la máxima categoría del fútbol argentino, ante Huracán en el Beranger (17 de marzo de 2018).

Por último, dos jugadores que ya saben lo que es sentir el aliento de la gente de Temperley son: Enzo Salas (categoría 2000) y Franco Ayunta (categoría 2002). Al igual que Mulazzi, Salas debutó en la última fecha de la Primera Nacional 2018/19 ante Platense, convirtiéndose de esta manera, como el primer juvenil surgido de la pensión del Celeste en llegar a ser futbolista profesional. El oriundo de Concordia, provincia de Entre Ríos, es una de las promesas que tiene el Gasolero y actual patrimonio de la institución. Por el lado de Ayunta, el delantero conoce en profundidad al club, ya que llegó cuando tenía apenas ocho años y se dio el gusto de viajar a Tandil para realizar la pretemporada en enero de este año, luego de ser convocado por Walter Perazzo y debutar ante Ferro el 3 de diciembre de 2019 en el Beranger, un sueño cumplido para el pibe de Glew.

Lucas Mulazzi en su debut en Temperley (20 de abril de 2019) y Franco Sosa con la boca llena de gol, luego de convertir su primer tanto en Primera División. (Fotos: Mauro Rey).

Nada es casualidad en el fútbol, todos los juveniles que se encuentran hoy con el plantel de Primera llegaron por la constancia, la dedicación y el esfuerzo en cada entrenamiento y en cada partido en sus categorías. Hay mucha gente detrás que son una parte fundamental en el crecimiento de un deportista, como la familia y una institución que tenga un proyecto serio de inferiores, que los respalde y les inculque valores (como el que quiere llevar a cabo Cristian Quiñonez, actual coordinador de las divisiones inferiores), sin importar la comisión directiva de turno. Pero quédense tranquilos, que para la gente de Temperley bancar a los pibes del club es un mandamiento que no se puede romper, para que puedan triunfar con la camiseta más linda del mundo, la del Cele.

Agustín Acevedo

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