El día que Pachamé salvó a Aníbal Hay

Antes del mítico ascenso en cancha de Huracán, ante Atlanta, aquél gasolero modelo 1982 debió pasar varias batallas: una de ellas fue ante Chacarita, en cancha de Argentinos, el día que Pachamé se le paró de manos a la hinchada del Funebrero. Nuestro amigo Eduardo Pesce te lo cuenta, desde la tribuna…

Año 1982, ¡qué año por Dios! Un poco antes de ese famoso match de los 26 penales, hubo un partido muy recordado por todos. Nos subimos a mi coupé FIAT 125, con mis amigos Lelo y el gordo Carlitos con destino La Paternal. ¡Estábamos en el Reducido, cómo no íbamos a ir a ver al Celeste!

Ese año se habían repartido los 22 equipos en dos zonas: el primer ascenso era para el equipo que lograra más puntos, que fue San Lorenzo (57). Y, el segundo, salía por Reducido donde se cruzaban los cuatro mejores de cada zona. Nosotros habíamos compartido la “A” con el campeón, clasificándonos al octogonal con 44 puntos detrás de Atlanta (47), Banfield (45) e Italiano (44). En la zona “B” terminaron como los mejores Gimnasia y Esgrima de La Plata (49), Chacarita (48), Almirante Brown (45) y Deportivo Español (44).

¡Me tenía una fe bárbara, si teníamos un equipazo! El Mudo Cassé, Lacava Shell, Scotta, Piris, Dabrowski, Finarolli, Issa, Massoto, Aguilar…. Y el plus de tener a Carlitos Pachamé en el banco. No parecía fácil el cruce porque Chacarita tenía a Luis Islas en el arco, a Luis Abramovich en la defensa, a Echaniz y a Enrique Borelli.  

Pero comenzamos con el pie derecho ganando 1-0 en casa, con gol de Hugo Issa. Y había que ir a cancha de Argentinos Juniors para jugar la revancha de los cuartos de final de ese torneo de la Primera B de 1982 porque ellos tenían la suya suspendida…

El árbitro fue Aníbal Hay y en 38 minutos expulsó a dos jugadores locales: Rodríguez y De Santis, y a raíz de eso la gente del Funebrero enardeció… empezó a subir al cerco y tuvo que intervenir la infantería. El partido estuvo parado un buen rato y el alambrado empezó a ceder, porque los muchachos de la barra de Chaca no dejaban de sacudirlo, estando todos trepados.

Pachamé hizo un círculo en la mitad de la cancha con todos los jugadores del Cele y puso a Aníbal Hay en el centro como para protegerlo de lo que se podía venir. ¡Finalmente, cedió el alambrado! Se venía el malón de gente de Chacarita y el Pacha se puso en guardia como para enfrentarlos. Los de Chaca vieron la situación y retrocedieron. Había que pararse de manos así eh… pero Pachamé demostró esa personalidad tan característica con la que hizo escuela en Temperley.

¡Esto fue así! El referí se terminó yendo escondido en la ambulancia, por precaución, porque no le hicieron nada. El partido quedó suspendido con aquél 0-0 y se le dio por ganado al Cele por 1-0, clasificándose Temperley para la siguiente instancia. Pero la historia la recuerdo así, como el día que Pachamé le salvó la vida a Aníbal Hay.

Historia de Eduardo Pesce

Redacción: Pepe Tricanico

Fotos: Chaca de Primera y web de carlospachame.com

Datos históricos: Del blog de José Carluccio y de Daniel Remolina, del Departamento Histórico y Museo del CAT.

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