Para Quilmes, Los Andes y Morón…

Todavía duele la derrota ante Lomas, pero lo que pasó en el clásico debe quedar atrás rápidamente. El plantel debe tomar nota de lo acontecido, aprender la lección del «carácter» que faltó en el clásico y «cambiar el chip» para meterse de lleno en el objetivo que nos importa a todos: volver a Primera. Mientras, los equipos de la canción seguirán debatiéndose si siguen o no en la B Nacional. Dale Gasolero, demostrá que podés darle a su gente la alegría que se merece.

Se hace difícil escribir una columna positiva después de semejante derrota, después de la falta de actitud que mostró el plantel en el derby ante Los Andes. «Nos ganaron corriendo y metiendo, nada más», me decía en caliente un hincha de toda la vida. Pero estamos ante dos escenarios: seguir lamentándonos, insultando a todos y generando un clima hostil en el mundo Temperley o bien tratar de dar vuelta la página -exigiendo mayor compromiso, sí- para que el Cele afronte las tres fechas que quedan sabiendo que no muchas veces en nuestra historia hemos estado «a tiro» de clasificar a un Reducido del Nacional B para buscar un nuevo regreso a la elite del fútbol argentino.

«Temperley positivo» podría ser el lema, el slogan, o la bandera que buscamos. Cada protagonista de esta historia (dirigentes, cuerpo técnico y jugadores) sabrá en qué falló, qué foto correspondiente al clásico o a la temporada no debe repetirse jamás y enarbolar (una vez más) las banderas del club de barrio, de la humildad, del sacrificio, de la entrega máxima (aquellos valores que inculcaron los Aguirre, Crivelli o Quiñonez, entre tantos otros) y que no se vieron en el Gallardón, para que el Gasolero vuelva a ser fuerte en casa ante Central Córdoba de Santiago del Estero, el próximo sábado por la tarde (con horario a definir, podría ser a las 19hs).

Alguna vez, después de perder con Fénix en Pilar por 4-3 y con renuncia de Biggeri bien fresquita nos reunieron a todos los periodistas el «Tonga» y «Fede». «Vamos a empujar todos juntos del barco hasta el final, apoyemos y contagiemos buen clima si queremos ascender», fue el mensaje. Llegó después el «viejo» Rezza, se alinearon los planetas y ya sabemos cómo terminó aquella historia. Hoy la situación es diferente, no están aquellos referentes pero el contexto invita a «hacer el esfuerzo» (todos, aunque empezando por los propios jugadores y seguro el hincha los va a acompañar) para intentar la hazaña de la vuelta a la Superliga. El sábado lo ganamos si estamos convencidos de lo que queremos: poniendo huevo en el rectángulo de juego ustedes, devolviendo el cariño al hincha que contagió entusiasmo en la previa clásica y olvidando el trago amargo los hinchas (o al menos reprimiéndolo por un rato) para alentar hasta el último minuto, hasta quedarnos afónicos.

«Si la gente, ya te lo demostró… que en las malas, siempre va a estar con vos; para Quilmes, Los Andes y Morón….», dice la canción de Los Inmortales. Y mientras esos equipos definirán las próximas tres jornadas cuál de ellos jugará en la B Metropolitana, el Celeste tiene la chance de definir algo más importante: entrar al Reducido y empezar el camino del regreso a Primera. ¡Demuestren que les importa! ¡Salgan y dejen todo, hagan historia! Depende de ustedes JUGADORES, depende del CUERPO TÉCNICO pensar en grande pero transmitir lo que nos estamos jugando para que un partido con Lomas quede chiquitito al lado de una conquista que todos soñamos, depende de los HINCHAS también poner las mejores energías para que hasta el último minuto de competencia, tengamos el mejor clima para buscar la cuarta estrella, el cuarto ascenso a Primera, para hacer realidad algo mucho más grande que un clásico.

¿Todavía masticas bronca? Nosotros también. Pero el hincha de Temperley siempre se caracterizó por no bajar los brazos, por luchar por imposibles. Hagamosló, una vez más. Si no nos devuelven lo mismo, después habrá tiempo para reproches o para pedir explicaciones. Ahora, estamos en el momento del camino donde los protagonistas pueden tomar la dirección que toman aquellos que pasan por el club «sin pena ni gloria» o empujarlos hacia el destino que queremos todos: el de hacer más grande la historia del Club Atlético Temperley y que escriban sus nombres en las páginas más gloriosas de la institución.

Comentarios