No es ningún visitante ilustre…

Temperley sigue de capa caída cada vez que sale fuera del Beranger. Anoche sumó una nueva derrota en Caseros, tras perder 2-0 ante Estudiantes en un partido que el «Pincha» liquidó en apenas 18 minutos y que luego manejó muy bien cerrándole los espacios a un «Gasolero» que tuvo actitud para ir a buscar, pero al que le faltó claridad y contundencia ofensiva. Así, toda la remontada con la tremenda racha de local se ve empañada con una cosecha de apenas 2 puntos sobre 12 posibles en condición de visitante. Un examen que hay que aprobar el miércoles ante Morón si el «Cele» se quiere recibir de candidato…

Fue casi una muerte súbita la que sufrió anoche Temperley en Caseros. Inesperadamente, en poquitos minutos, Estudiantes lo pasó por arriba a puro toque y fútbol, mostró un rendimiento poco usual entre los teams de la categoría y se puso 2-0 cuando sólo se jugaban 18′ del primer tiempo. Lo que vino después, fue otro partido planteado con la astucia típica de un equipo de Primera B entre los dirigidos por Fabián Nardozza que armaron un 4-4-2 compacto y se retrasaron en el campo para sostener la ventaja y cerrar los espacios. 

Temperley salió dormido a la cancha. Y cuando despertó del coma, el partido ya estaba perdido. Mucho más aún después de las tres tapadas clave que tuvo Martín Ríos -el arquero local- en el primer tiempo, que hubieran permitido quizá irse al descanso con un gol menos de diferencia en el marcador. 

Estudiantes justificó su triunfo por lo hecho futbolísticamente en esos 20′ iniciales. Y luego por lo realizado tácticamente y defensivamente en los otros 70′. Es que tuvieron rendimientos superlativos su volante Juan Manuel Sosa, los zagueros Zavaleta y Tavio, sus laterales, ni hablar el brasileño Edilio Cardoso y los delanteros Yassogna y Figueroa, autor de los dos goles. Y eso que perdieron a Abel Soriano, con rotura de ligamentos cruzados…

Los dirigidos por Aníbal Biggeri exhibieron un desorden inaceptable en los primeros minutos, el mediocampo se vio superado por el del equipo local y el equipo pareció extrañar la firmeza que aporta vía aérea el «Malevo» Ferreira. Al «Colo» Fassi se lo notó -tal vez por la inactividad- algo a destiempo en esos primeros instantes, después se terminó acomodando. Hasta el «Tonga» Aguirre cometió errores en esos primeros minutos. Y tuvo una actuación deslucida también el «Polaco» Gianunzio, que levantó en la segunda mitad. 
Estudiantes mostró que está a otro nivel. La defensa no tuvo la endeblez de otras como las de San Telmo, Acassuso o Tristán Suárez. Y a Temperley se le hizo difícil descontar porque Campodónico -que está claro que juega más de enganche que de «9»- se tenía que tirar muy atrás para aportar su pausa y generar algo de fútbol. Miramontes intentó aportar movilidad, dinámica, pero no fue fino en las jugadas clave y se erró un gol increíble mano a mano…

¿Temperley mereció más? Sí, aunque sea mereció haber descontado y luchado hasta el final por un empate. Pero los partidos, los puntos y los campeonatos no los ganan quienes merecen sino quienes son efectivos, sólidos en defensa y contundentes en ataque. El «Cele» se acordó a los 20′ de partido que se jugaba una final. Y ya era tarde. Ahora, al «Cele» que no aparecía de local con Della Picca y que le iba bien de visitante; le pasa lo contrario con Biggeri… es sólido y firme en casa, pero no aparece afuera donde apenas rescató dos puntos sobre doce. Esta será la materia a rendir el día miércoles en e Oeste frente a Morón, si es que todavía se quiere seguir soñando. 

Foto: Web «Caseros Pincha»

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